18 de noviembre de 2007

Culturas dominantes y culturas dominadas

En lo que se refiere a shock cultural (o choque de culturas) cuando se trata de una persona a otra no se producen cambios sustanciales en la forma de ser de ninguna de las dos. El problema surge cuando toda una nación, pueblo, estado o imperio contacta con otra cultura se pueden producir varios fenomenos como los de aculturación, deculturación, transculturación, entre otros.
Aqui las dos culturas van a pasar a ser una de mayor peso, normalmente la que amenazará a otra, que es la cultura dominante, y la que se verá amenazada y tendrá que someterse, que se denomina cultura dominada.
¿De acuerdo a qué criterio una cultura dominante somete a una dominada?
Bueno, la respuesta es simple, la cultura dominante tiende a ser etnocéntrica y estar convencida de que lo suyo es mejor que lo que ofrece "el otro", que no tiene medios para valerse....
Según esto una cultura (tomemos como ejemplo España durante la época colombina) conocerá al otro, lo descartará, y someterá su cultura. En el caso de España, los conquistadores deculturaron América, despojándola de lo más autóctono, sólo por considerarlo inferior.
Pero hoy en día las minorías tienen una esperanza, ya no se dejan controlar simplemente por caprichos futiles, sino que van a responder.
Las culturas dominadas no se someten totalmente al control, las minorías establecen una puja constante con los sistemas de dominación en un disparejo tira y afloja que resulta en que la cultura dominante cede parte de sus pretenciones y "tolera" ciertas de las otras.
De esa manera se produce una homogeneización que si bien no contempla todas las necesidades de la cultura dominada, tampoco permite a los dominantes tomar todo el control.
La solución entonces es el diálogo que puede establecerse entre las culturas, que ofrecerá mayor apertura y mejor comprensión del "otro". Es así cómo el diálogo que hemos mantenido con jóvenes de otros países ha ayudado a entender mejor ciertos conceptos tales como tolerancia, igualdad, diálogo, y otros más que conservamos sólo a nivel teórico pero nunca a nivel práctico.
José Luis De Piero