24 de marzo de 2012

Pueblo místico

Es enigmático el protagonismo que ha adquirido la magia y la superstición en Bolivia, consecuencia de la mezcla de las antiquísimas creencias aborígenes locales, y de la introducción de elementos cristianos en épocas de la colonia.
Este producto se acentúa en Potosí, un pueblo esencialmente minero, cubierto de una belleza mística inusual.

En épocas del dominio español, los colonos, para lograr someter la voluntad de los trabajadores de las minas, los atemorizaban diciendo que, si no se esforzaban lo suficiente en sus labores, "el demonio se los iba a llevar consigo". Detrás de esta amenaza, se escondía una verdad, que consistía en que los hispanos mataban a estos hombres, y esparcían la mencionada leyenda, de modo de lograr obtener más metales preciosos.

Con la expulsión de estos invasores, y el consecuente descubirmiento del engaño, se produce un inesperado giro del destino, y estos trabajadores, pasan de temerle a adorar a este ser de las tinieblas. Debido a su gran devoción, trataron de llamarlo dios, pero como en el alfabeto del quechua no existe la letra d, pasan a denominarlo tios o tio. Entre sus misiones más destacadas tiene que proteger a los trabajadores de las minas, y, más importante aún, tiene relaciones con la pachamama para producir plata en estos recintos de tierra.

De este modo, se erigieron estatuas de esta deidad en el interior de estos laberintos metalíferos, y hasta el día de hoy reciben ofrendas de cada minero al iniciar su labor anual y antes de terminarla(pueden ser hojas de coca, cigarrillos, caramelos,etc. ), como símbolo de petición y gratitud, respectivamente, para recibir su bendición y obtener prosperidad en sus tareas.

También encontramos a la mencionada pachamama, cuyo nombre significa madre tierra, y es una divinidad que representa a la tierra geológica y a la naturaleza en su conjunto. Su función en las minas reside en la producción de plata con el tio. También es extremadamente celosa de otras mujeres, de manera que no pueden trabajar en estos lugares más que hombres. De otra forma, ella se enoja, y deja de generar este metal precioso, hasta tanto estas empleadas deserten.

Así como estas, podemos encontrar dentro de estas fronteras, muchas otras creencias sumamente interesantes, que hacen a una nación muchas veces menospreciada como Bolivia, un poderoso productor cultural.


Emmanuel García

15 de noviembre de 2011

Xenofilia argentina

La xenofilia es un fenómeno social que trata de la simpatía o exaltación exagerada respecto de lo extranjero o los extranjeros. Visto en abstracto parece algo ajeno a nuestra nación, pero se trata en realidad de una histórica característica de Argentina, que a lo largo del tiempo hemos llevado al extremo con relación a lo perteneciente al viejo continente.
Ya en la época de la colonia, había cierto respeto de la cultura europea, bien infundido por sus elementos extraños, y el sentimiento de miedo con que eran esclavizados los aborígenes locales. Triste, pero cierto: ahí tiene su origen este fenómeno en nuestro país.
Pasados unos años, y tras varias campañas al desierto -que liquidaron numerosas poblaciones indígenas-, nos podemos posicionar en los albores del siglo XIX, donde, junto con la independencia, se pretendía instaurar una monarquía, importando descendientes de la corona francesa para lograr este cometido. Afortunadamente, para nuestra identidad nacional, este intento falló.
A lo largo de aquel centenario, fueron numerosos los pensadores ilustres nacionales, que, como Sarmiento, y otros miembros de la famosa Generación del '37, propugnaban una suerte de nueva desertización, ya no a través de la violencia, sino por medio de la muerte a las culturas nativas. Las consideraban claramente inferiores a las europeas, y en adelante debía buscarse construir una identidad argentino-europea o argentino-estadounidense. "Se trataba de una inferioridad de raza, que debía tratar de subsanarse".
Así también, podemos poner como uno de los motivo de las inmigraciones de fines del 1800 - además del poblamiento- la búsqueda de exponentes foráneos, para refinar nuestra sangre y bienes inmateriales. Por mala suerte, vinieron a nuesro país jóvenes iletrados, buscando un mejor futuro, lejos de aquellos ciudadanos ilustres que esperaban recibir nuestros puertos.
Desde aquel entonces, y hasta la actualidad, hemos plagiado muchos elementos extranjeros en nuestras estructuras gubernamenales, plexos normativos, sistemas educativos, modelos económicos, tecnologías, etc., alcanzando hasta las más grandes frivolidades como lo son los formatos de programas de televisión. Todo ello,con un gran inconveniente: nunca se trató de adaptar todo aquello a las las particularidades de nuestra sociedad. Así planteadas las cosas, era obvio que estas copias mal implementadas estaban, en la mayoría de los casos, destinadas al fracaso o a la mediocridad.
Con todos estos antecedentes, llegamos a la actualidad donde ver, escuchar y tener contacto con un extranjero parece ser más interesante para un argentino, que enriquecerse con las tradiciones, costumbres e historia milenaria de los pocos descendientes de nuestros nativos originarios que quedan vivos, o en su defecto, de los primeros gauchos de nuestras tierras.
Cabe reflexionar: ahora que nos encontramos cerca del bicentenario de nuestra independencia, ¿no será momento de cerrar nuestras fronteras, y fortalecer nuestro bagaje propio?

Emmanuel García

9 de noviembre de 2011

Sobre cortesías, carácter y cultura

Desde los estudios lingüísticos y literarios la cultura juega siempre un papel importante.
No quería dejar pasar la oportunidad de hacer un mínimo y quizás ya conocido aporte, pero me parece enriquece lo que intentamos construir.
Los estudios de cortesía lingüística (para más información de este tema consultar Goffman, Brown y Levinson, y  Leech) atienden a las formas en que atacamos o cuidamos la imagen propia y la ajena. Lo interesante es poder tener una mirada que supere el etnocentrismo clásico y reconocer que no todas las culturas comprenden las nociones de cortesía del mismo modo.
No quiero referirme sólo a situaciones como el erupto después de la comida (que puede ser, según la cultura, cortés o descortés) sino a mínimos intercambios conversacionales.
Por ejemplo, es frecuente, para nuestra cultura, agradecer con una acumulación de fórmulas y frases: "Muchas Gracias, no era necesario, estoy muy agradecido". Mientras que en otros lugares un simple "Thank You" sentido cumle con el cometido y de buena manera.
Las insistencias tienen que ver con el carácter de los individuos y por lo tanto puede caer bien o mal según, nó sólo lo cultural, sino también los condicionamientos subjetivos internos.
Por ello los estudios de cortesía son siempre interesantes a la luz de las relaciones interculturales.
Dejo planteadas dos preguntas:
¿Si dos individuos de dos culturas diferentes se cruzan, qué criterio debería ser el elegido para determinar a cuáles fórmulas de cortesía atender?
¿Tienen idea de las diferentes formas de agradecer según la cultura de la que se trate?
¡Salud!

6 de noviembre de 2011

"Permeabilización cultural"

He concluido en llamar de esta manera al proceso por el cual, una persona aprehende elementos de otras culturas debido a su inmersión y exposición a las mismas. A través de ella ocurre una suerte de adaptación a las costumbres,tradiciones, hábitos,etc., que hasta aquel momento nos resultaban extraños.
Si tratamos de buscar una causa típica, podríamos decir que suele darse como resultado de la inmigración. Pero no es una afirmación excluyente, ya que, por ejemplo, puede ser también consecuencia de la convivencia de un sujeto con otros, pertenecientes a una sub-cultura de una mima sociedad, sin necesidad de un más o menos considerable desplazamiento físico.
Ahora bien, este fenómeno, ¿es siempre positivo o acumulativo, o concurre en detrimento de paradigmas propios? La respuesta es casi lógica: generalmente se observa la segunda opción, ya que para incorporar ciertos elementos distintos a los nuestros, como ser nuevos hábtos, vestimentas, horarios, tipo de alimentación, etc., nos vemos obligados a abandonar en mayor o menor medida los propios. No obstantes, otros factores como el lenguaje, los conocimientos históricos o la música, normalmente suman, y sólo aumentan nuestro panorama intelectual al respecto.
Finalmente, cabe hablar de una variable clave en este proceso de permeabilizacion: el tiempo. La intensidad con que se vea afectado el sujeto, no sólo va a depender de su psicología individual, y de su facilidad o predisposición, sino que va a ser trascendente la duración de su exposición a la realidad diferente: en un breve lapso de tiempo sus efectos serán imperceptibles, mientras que su prolongación a lo largo de vastos años, puede llegar a desplazar casi completamente una cultura- la inicial-, por otra- la permeabilizada-.
Y...¿El resultado de su observancia? Una nueva cultura individual -mixta-,y un crecimiento en su acervo.

Emmanuel García

18 de marzo de 2011

Adam Xu, un “globetrotter” del lejano Oriente


A pesar de mi origen chino, he vivido en distintos lugares del mundo a lo largo de mi vida, como ser Estados Unidos, Argentina, India, y Alemania (donde resido actualmente), entre otros. 
 
Aunque suene un poco extraño-a partir de lo expresado anteriormente- no me gusta tanto viajar: me mudo con cierta frecuencia debido a los difíciles trámites de permanencia en cada sitio, lo que me genera una sensación medio adversa respecto de las mudanzas.

 
Sin embargo, me gusta conocer diferentes culturas, y, sobre todo, a personas de distintos rincones del globo. Para mí, la gente es viva, y en comparación, el concepto del país es mucho más abstracto y ajeno.

 
Y, a pesar de todo ello, haciendo una rigurosa autocrítica, no tengo mucha cultura incorporada, pues me considero un filisteo de la peor manera, o sea, soy vacío pero intento fingir como si fuera un nativo en cada lugar donde vivo.

 
De los destinos geográficos en los que me tocó permanecer,
particularmente, me encantaron Argentina (pues ustedes son “re copados” ¡y tienen mate!) y la India. Sin embargo, si pudiera, pasaría más tiempo en China para conocer diferentes partes del país donde nací.

Redacción: Adam Xu
Edición: Emmanuel García

4 de marzo de 2011

Un gran mal en una gran nación


En primer lugar, Italia es una república, que fue aprobada después de la guerra en 1946.
Uno de los problemas actuales es que rige Partido de la Libertad conocido como PDL y la Liga Norte, que son fanáticos del norte que niegan la unificación de Italia, promueven el odio hacia los habitantes del sur, y su lema es ''thieving Rome''(ladrones de Roma). Son un montón de ignorantes muy populares en el norte.
En este contexto, su jefe de gobierno es el actual Presidente Silvio Berlusconi, una persona muy controvertida, y que a lo largo de estos años ha demostrado ser nociva para nuestra nación bajo muchos puntos de vista.
En primer lugar, nuestro máximo representante -creo que esto no sucede en cualquier país normal como puede ser Argentina, Japón y Francia, por ejemplo- es propietario de tres canales de televisión (Canale 5, RETE Italia 4 y 1), que sería el Mediaset actual, y cuenta con tres periódicos (Libero, El Diario, y la editorial Mondadori), teniendo así en sus manos el monopolio de la prensa escrita y visual. Así mismo es el presidente del AC Milan (importante club de fútbol a nivel económico y social),lo cual menoscaba aún más la imparcialidad que existe a la hora de sufragar.
Continuando con su intachable historial, Silvio está involucrado en un escándalo en el que tiene que pagar € 750 millones, relacionado con uno de los periódicos bajo su poder; ésto, sumado a 24 juicios pendientes por mafia y corrupción, y a su compra de votos en el Parlamento-para lograr adhesión- ocurrida el último 14 de diciembre pasado.
Sin embargo, quizás la mancha más negra del jefe de este Estado es un reciente episodio sin precedentes: tuvo relaciones sexuales con una niña marroquí de 17 años, que además de ser un crimen aberrante, la víctima era pariente de una conocida personalidad del país africano.
Mirando a los distinguidos políticos italianos, Berlusconi, lamentablemente no es más que esto desde 1994. Por mucho que nos pese a la ciudadanía pensante, pero impotente -nunca indiferente- frente a esta situación, no será juzgado y continuará con su cadena de delitos.
Resulta muy lamentable que Italia, un país tan rico en cultura e historia, deba ser mirado como la vedette de Europa debido a su actual jefe de gobierno, y esperemos, que esta situación cambie pronto para el bien de todo un pueblo sediento de justicia y honestidad.


Redacción: Garbiele Vietina
Edición: Emmanuel García

2 de marzo de 2008

Reviviremos

En un pequeño esfuerzo este blog revivirá...
Estense atentos, porque vamos por mas con esto
El choque de culturas sigue vigente, y tiene las mejores consecuencias!!!

18 de noviembre de 2007

Una Experiencia Intercultural



Vivir, aunque sea por un período corto de tiempo, en un país con una cultura muy diferente a la propia, resulta difícil para muchas personas, especialmente cuando dicho país se encuentra distante, no sólo geográficamente, sino también, en cuanto a sus costumbres, tecnología e idiosincracia popular.
Irene Arends, una joven holandesa, fue una de las personas con la que conversamos los creadores del blog para conocer acerca de su experiencia intercultural.
Al entrevistarla -en más de una ocasión-, comentó, que al llegar a nuestro país se llevó una sorpresa decepcionante: Argentina no era aquel país del primer mundo del que había oído hablar en Países Bajos. Había mucha pobreza, las calles se encontraban sucias y el progreso era bastante inferior con respecto al de su tierra natal. También quedó asombrada con el poco valor que se le otorgaba a la cultura del estudio y del trabajo.
Con esta perspectiva, y en un país con una lengua radicalmente distinta a la propia, debía vivir durante seis meses, tratando de que su experienia fuese lo más enriquecedora posible. Fue allí, donde donde entró en juego una peculiar cualidad-virtud que tenemos los argentinos: la calidez humana. Ésta era difícil de hallar en su país y en Europa en general, donde los tiempos se hallan tan fragmentados y repletos de actividades, que no les permiten a sus habitantes darse cuenta de todo aquello que sienten y necesitan sus semejantes.
“En Holanda, cada persona desarrolla su vida independientemente de su familia, aunque habiten la misma casa”- dijo Irene frente a uno de nuestros interrogantes-. “Incluso, cuando terminamos de estudiar en high school (escuela secundaria), generalmente nos mudamos a un departamento cerca de la universidad donde estudiamos, o de nuestros trabajos. Además la gente no es muy expresiva ni cariñosa”.
Fue así que, con el apoyo incondicional de su familia de interambio, y el afectuoso acogimiento de los ciudadanos de esta nación, logró, en no más de un mes y medio, aprender a hablar lo básico del catellano, y pudo aprovechar esta rica experiencia que eligió para su vida, acrecentando su acervo cultural.
De esta manera, basados en lo charlado con Irene y otros extranjeros, podemos decir que, situarse en una realidad nueva, conviviendo con costumbres distintas, hábitos sociales extraños a los nuestros, y personas desconcidas, es concretamente difícil, y amoldarse a ella no depende sólo de nosotros, sino también de quienes nos rodean en ese momento.


Emmanuel García

Nuestra identidad desde afuera


¿Por qué los argentinos menospreciamos tanto lo nuestro? ¿Acaso no sabemos que poseemos objetos culturales muy importantes como los que hay en el exterior?
Si supiéramos que personas extranjeras quedan fascinadas con nuestra manera de ser cambiaríamos nuestra forma de pensar. Por ejemplo, es impresionante escuchar como los estudiantes de intercambio en general opinan que aquí somos más cálidos, expresivos y que todavía nos seguimos reuniendo en familia por lo menos una vez al día.
Es sabido también que como cualquier nación poseemos nuestros elementos negativos (corrupción, soberbia, falta de higiene en la vía pública) que algunas veces nos recalcan, pero muy poco. Lo que más le sorprenden y les gusta son las características mencionadas primero, y que muchas veces, cuando se les pregunta si les gustaría volver al país los lleva a decir sí. Creo que esto se debe a que son valores que a pesar de la dominación cultural que ejercen las culturas dominantes, todavía en nuestro país y en otros están en vigencia y no se han perdido.
Por eso no miremos con malos ojos a lo propio, sino que debemos discernir lo bueno de lo malo, y cuidar de que la cultura hegemónica dominante no nos haga desaparecer todo lo que nos ennoblece como pueblo y personas.


David Alejandro Gutierrez Serrano

Shock Cultural


La contaminación, el desempleo, la pobreza, la mala educación de la gente, son algunos de los aspectos que para los argentinos resultan cotidianos y en muchos casos se convierten en hábitos y costumbres de vida.
Todos estos aspectos resultan tan habituales que a veces no nos damos cuenta del mal aspecto que nuestro país ofrece al resto del mundo
Los aspectos antes mencionados provocan en cualquier persona ajena a nuestra cultura un importante shock cultural. Por ejemplo, personas provenientes de países como Nueva Zelanda o Tailandia consideran aberrante el grado de contaminación y pobreza que observan en la calle.
Un estudiante Tailandés dijo: -“Me encanta argentina pero me da mucha pena ver como la gente es tan descuidada con la higiene del medio ambiente”.
Las políticas actuales no toman en cuenta estos aspectos que resultan muy importantes para lograr el crecimiento nacional y una mejor mirada por parte de la comunidad internacional.
Más allá de que los comentarios sobre el shock cultural son malos, la calidez y la solidaridad de nuestra gente son ampliamente reconocidas por varios países del mundo y resulta muy importante a la hora de mejorar las relaciones multilaterales del país.
Lucas Renald proveniente de suiza dijo: -“La gente de argentina es mucho mas calida y familiar que en Europa”.
Los argentinos deberíamos hacer un pequeño esfuerzo por lograr revertir los aspectos que provocan una mala imagen de nuestro pueblo y así lograr un mejor dialogo con los países hermanos.
Leonardo Emanuel Bravo

Culturas dominantes y culturas dominadas

En lo que se refiere a shock cultural (o choque de culturas) cuando se trata de una persona a otra no se producen cambios sustanciales en la forma de ser de ninguna de las dos. El problema surge cuando toda una nación, pueblo, estado o imperio contacta con otra cultura se pueden producir varios fenomenos como los de aculturación, deculturación, transculturación, entre otros.
Aqui las dos culturas van a pasar a ser una de mayor peso, normalmente la que amenazará a otra, que es la cultura dominante, y la que se verá amenazada y tendrá que someterse, que se denomina cultura dominada.
¿De acuerdo a qué criterio una cultura dominante somete a una dominada?
Bueno, la respuesta es simple, la cultura dominante tiende a ser etnocéntrica y estar convencida de que lo suyo es mejor que lo que ofrece "el otro", que no tiene medios para valerse....
Según esto una cultura (tomemos como ejemplo España durante la época colombina) conocerá al otro, lo descartará, y someterá su cultura. En el caso de España, los conquistadores deculturaron América, despojándola de lo más autóctono, sólo por considerarlo inferior.
Pero hoy en día las minorías tienen una esperanza, ya no se dejan controlar simplemente por caprichos futiles, sino que van a responder.
Las culturas dominadas no se someten totalmente al control, las minorías establecen una puja constante con los sistemas de dominación en un disparejo tira y afloja que resulta en que la cultura dominante cede parte de sus pretenciones y "tolera" ciertas de las otras.
De esa manera se produce una homogeneización que si bien no contempla todas las necesidades de la cultura dominada, tampoco permite a los dominantes tomar todo el control.
La solución entonces es el diálogo que puede establecerse entre las culturas, que ofrecerá mayor apertura y mejor comprensión del "otro". Es así cómo el diálogo que hemos mantenido con jóvenes de otros países ha ayudado a entender mejor ciertos conceptos tales como tolerancia, igualdad, diálogo, y otros más que conservamos sólo a nivel teórico pero nunca a nivel práctico.
José Luis De Piero

Cultura

El Diccionario de la RAE nos dice así:
Cultura. (Del lat. cultūra). f. cultivo. 2. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. 3. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
Entonces podemos ir tomando una idea del significado a partir de estas definiciones. Vemos como cultura habla, por un lado de las facultades mentales de una persona, y por otro del conjunto de tradiciones, costumbres y bienes materiales de un pueblo.
Veamos otra definición:
Conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un periodo determinado. El término ‘cultura’ engloba además modos de vida, ceremonias, arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores, derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias. A través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que le trascienden.
Esta definición se acerca más a lo que buscamos, puesto que habla ya del conjunto de costumbres de una sociedad, y es eso lo que el proyecto busca. No hablar de la cultura de una persona, sino de varias sociedades, del otro. De saber que no somos los únicos que habitamos este mundo, sino que hay más gente, igual que nosotros que, a pesar de ser igualmente humanos, poseen diferencias que los hacen especiales.
Entonces, concluyendo podemos decir que la cultura consiste en las creencias y valores que se aprenden a través del proceso de socialización, así como también los bienes materiales producidos. A pesar de las diferencias entre las variadas culturas es importante también mencionar que hay ciertas normas y valores, como la creencia en la virtud de la honestidad, que son generalmente aceptadas por todos los grupos y culturas. La cultura guía la interacción social entre los miembros de la sociedad e influencia las creencias y valores que dan forma a la percepción que una persona tiene de su medio.
La Cultura no permanece estable, evoluciona. La Cultura cambia con los avances y variaciones en la opinión pública, la tecnología y la ciencia.
En síntesis, la cultura es el conjunto de creencias, normas y bienes materiales compartidos por los miembros de un grupo. Consiste en todo lo que aprendemos durante nuestra vida desde la infancia hasta la adultez.
Culturaly

5 de noviembre de 2007

Mucha Cultura.... Pocas palabras

Entenderemos algo alguna vez.... pero el concepto de cultura se escribe en nuestros corazones, pero nunca se muestra con la total simpleza como quien sabe que a es la primera letra del diccionario.
Esta palabra poco puede hacer al final al entendimiento de lo que es cultura....
Entendamos entonces que el concepto debe partir de investigaciones, diferencia de opiniones y una elaboración personal crítica, que siempre puede llegar a estar vacia de sentido.
Nos avocaremos entonces a dicha tarea.




Culturaly

Integrantes iniciales del blog: Emmanuel García Díaz, David Gutierrez, José Luis De Piero y Emanuel Bravo